Por cada grado que disminuís la calefacción, ahorrás un 7% en el consumo de energía.
    #inviernoeficiente
Por cada grado que disminuís la calefacción, ahorrás un 7% en el consumo de energía.

Según el Instituto de la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) la temperatura de confort en invierno es de 20 grados. Es muy importante tener este dato en cuenta para no consumir energía en exceso. Con cualquier tipo de sistema, por cada grado que se sube la calefacción de los 20°, aumenta un 7% el gasto energético y las emisiones de CO2.

Pensá en 20

Regulá la calefacción en 20°

Asegurá confort, ahorro y eficiencia energética

Cuidá el medio ambiente

¿Por qué 20°?

Regular la calefacción en 20°, sea a gas o electricidad, tiene dos sentidos fundamentales:

Es la temperatura en la cual el cuerpo humano encuentra su confort térmico, o estado de satisfacción del ser humano con respecto al medio ambiente, en la cual no siente frío ni calor.

Es la temperatura indicada para lograr que los equipos de calefacción logren eficiencia y ahorro energético, ya que por cada grado que se aleja de los 20° el consumo aumenta un 7%.

Consejos para mantener el hogar calefaccionado a 20°

Hábitos

Zonificar el calor: es fundamental porque evita que el frío se disperse por la casa. Comenzar a tomar hábitos como cerrar las puertas de los ambientes en los que no estamos genera aportes de calor en los que sí estamos y proporciona un confort más equilibrado.

Adaptar la temperatura: cuando estamos en casa lo ideal es mantener el confort térmico en 20° y cuando nos ausentamos o por la noche programar una temperatura de ahorro energético a 17°. Según un estudio de la Oficina Verde de la Universidad de Zaragoza, si se limita la temperatura entre las diez de la noche y las seis de la mañana, se puede ahorrar aproximadamente un 13% el consumo anual de energía.

Apagar la calefacción: cuando nos ausentamos por un período largo de tiempo. Aunque, al volver a encenderla, es necesario un pico de consumo para alcanzar de nuevo los 20° ideales de confort, el ahorro de energía que se genera es muy importante.

Programar la calefacción: en función de los hábitos de su grupo familiar. Si durante el día están fuera de casa es recomendable dejar la calefacción en un modo de ahorro energético y buscar el confort térmico cuando se regrese a casa.

Cerrar las persianas y cortinas de noche: durante el día, los rayos del sol pueden aportar calor a la casa, ya que es retenido por las aberturas. Sin embargo, durante la noche las ventanas permiten que se generen pérdidas de calor. Se calcula que entre el 25% y el 30% de la calefacción gastada en los hogares se destina a cubrir las pérdidas de calor que se originan en las ventanas. La mejor forma de disminuir este tipo de pérdidas de energía es cerrar las persianas y las cortinas cuando baja el sol, ya que esto aumenta la aislación térmica en forma significativa.

Cubrir las paredes y las puertas: aunque las pérdidas de calor más importantes se dan a través de las ventanas, las paredes exteriores también se enfrían y generan pérdidas de energía. Para evitar que el frío se desplace de una habitación a otra lo ideal es colocar burletes y mantener las puertas cerradas.

No cubrir los radiadores: ni poner ningún objeto cerca ya que eso provoca que el aire caliente que emana no se difunda como corresponde y disminuya su rendimiento.

Ventilar la casa al mediodía: el momento en que la temperatura exterior es más agradable. Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas durante 10 minutos para renovar el aire. Luego, cerrar las ventanas y encender la calefacción nuevamente.

 

Mantenimiento y accesorios

Realizar el mantenimiento recomendado: cada equipo o sistema de calefacción tiene recomendaciones de cuidado y mantenimiento a seguir para su correcto funcionamiento. No esperes a que el equipo deje de funcionar para realizarlo, buscá su manual de instrucciones y/o contactate con su fabricante para realizar el mantenimiento adecuado que, en el caso de una caldera individual, te ahorrará un 15% de energía.

Purgar los radiadores: cuando se utiliza un sistema de calefacción por agua, el aire que a veces puede alojarse en las cañerías del circuito dificulta la correcta circulación del agua del sistema. Esto impide el adecuado funcionamiento de la instalación y provoca menor eficiencia o anula la circulación del líquido calo-transportador. Cuando comiences a usar la calefacción, es recomendable que verifiques que la temperatura del radiador sea uniforme y, si no lo es, basta con abrir el grifo de purga para eliminar el aire de su interior. Cuando deje de salir aire y comience a salir sólo agua, estará purgado.

Instalar accesorios de ahorro: por ejemplo las válvulas termostáticas que se colocan en radiadores, y/o termostatos programables son soluciones accesibles y fáciles de instalar que logran un ahorro de entre un 8% y 13%.

Registrate para conocer los beneficios de los 20°

Tu Nombre (requerido)

Tu Email (requerido)

¿Qué calefaccion usás?

Tus comentarios

768 a 983
480 a 767
479